lunes, 3 de marzo de 2014


Todo estaba preparado en España para la inminente llegada del nuevo rey, Amadeo I. En el Parlamento, el general Juan Prim y Prats, de 56 años, presidente del Consejo de Ministros y ministro de la Guerra, capitán general de los Ejércitos, marqués de los Castillejos y conde de Reus, acababa de conseguir la aprobación de las últimas propuestas relacionadas con la Casa Real. Nada más le quedaba por hacer en el palacio de las Cortes, y tenía que preparar el viaje a Cartagena, al día siguiente, para recibir al monarca.
Eran las 19,30 del 27 de diciembre de 1870. En Madrid caía una espesa nevada. El general se despidió con cortesía de diputados y ministros, cruzó unas tensas palabras con el líder de los republicanos y se dirigió a su coche, una berlina verde de cuatro ruedas tirada por dos caballos que le aguardaba en la puerta del Congreso, con los cristales cerrados para proteger el interior del frío y la tormenta de nieve.

El cochero puso en marcha el vehículo en cuanto subieron el general y sus acompañantes: el coronel Moya, que se sentó en la delantera, y su ayudante personal, Nandín, que se acomodó a su lado, en el asiento trasero.

La berlina emprendió la ruta habitual, por la calle del Turco, actual Marqués de Cubas, hacia el Ministerio de la Guerra (Palacio de Buenavista), donde estaba la residencia presidencial. El general iba tranquilo, intercambiando algunos comentarios con sus hombres de confianza, sin dar muestras de la urgencia que sentía por retirarse pronto a descansar. Estaba tan sumido en sus pensamientos sobre la gran responsabilidad de dotar a España de una nueva monarquía que no pudo darse cuenta de que unos hombres apostados en las esquinas avisaban disimuladamente de su paso, haciendo señales con fósforos encendidos. Tampoco sus ayudantes apreciaron nada anormal, aunque estaban siendo observados desde el momento mismo en que habían abandonado el Congreso.

Al llegar a la calle del Turco el cochero observó que había dos carruajes de caballos atravesados en el angosto camino. Tuvo que detener la berlina en medio de la densa nevada, que caía mansa y espesa, dificultando la visión. Un segundo después el coronel Moya se asomó a la portezuela para tratar de arreglar la situación y contempló con alarma cómo tres individuos vestidos con blusas, sin duda alertados de la llegada de Prim, se dirigían hacia el coche armados con lo que le parecieron carabinas o retacos, aunque uno de ellos llevaba con seguridad una pistola. No tuvo tiempo nada más que para decir: "Bájese usted, mi general, que nos hacen fuego".

Pero sus palabras quedaron interrumpidas por el ruido de las detonaciones, al menos tres por el lado izquierdo y otras dos por el derecho. Los cristales se quebraron y uno de los asesinos consiguió meter en el interior de la berlina el cañón del arma que portaba; tan cerca del general Prim que la cara de éste quedó tatuada por los granos de pólvora. Su ayudante, Nandín, en un movimiento desesperado, trató de protegerlo interponiendo su brazo. Las balas le destrozaron la mano, y quedaron esparcidos esquirlas y pedazos de carne abrasada.

La agresión duró sólo unos segundos, apenas los mismos que el cochero tardó en reaccionar, golpeando con su látigo casi por igual a los agresores y a los caballos hasta romper el cerco y huir hacia la calle Alcalá, llevándose por delante los carruajes que impedían la salida de aquella ratonera.
Mientras se dirigían a toda prisa hacia el Ministerio de la Guerra, Moya preguntó al general si estaba herido, a lo que Prim contestó que se sentía tocado. Al llegar a palacio los dos heridos descendieron de la berlina, ayudados por Moya y el cochero. El general subió por su propio pie la escalerilla del ministerio, apoyándose en la barandilla con la mano afectada y dejando en el suelo un reguero de sangre. Al encontrarse con su esposa forzó un gesto tranquilizador para decirle que sus heridas no revestían gravedad.

Cuando llegaron los médicos apreciaron rápidamente los destrozos en los dedos de la mano derecha, de tal envergadura que fue preciso amputar de inmediato la primera falange del anular, quedando en peligro de amputación el índice. Aunque lo más preocupante era el "trabucazo" que el general presentaba en el hombro izquierdo. Le había sepultado al menos ocho balas en la carne. Los cuidados médicos se prolongaron hasta la madrugada. A las dos de la mañana se le habían extraído siete balas.

Entre tanto, las noticias difundidas mentían sobre la gravedad de las lesiones: se quería que fuesen tranquilizadoras, en un momento en que era preciso mantener la calma en el Estado.Murió a las 8,45 del 30 de diciembre, tras una larga agonía.

MOTIVOS

Político liberal y progresista, en septiembre de 1868 encabeza la revolución que destrona a Isabel II. Convencido de que la forma del Estado debe seguir siendo la monarquía pero contrario a que continúen los Borbones en el trono, se ocupa afanosamente en buscar un rey que dé inicio a una nueva dinastía. Desde el principio se muestra partidario de Amadeo de Saboya, hijo de Víctor Manuel, rey de Italia. Este empeño del general levantó chispas a su alrededor. Numerosos grupos de poder muestran su descontento. Le proponen otros candidatos y le crecen enemigos encarnizados, incluso entre sus compañeros revolucionarios, que consideran que ha traicionado la revolución proponiendo la restauración de la monarquía.

Pero Prim permanece firme en su determinación y no teme enfrentarse a las derechas ni a la Iglesia presentando para la corona de España al hijo de un rey que se ha enfrentado al Papa. Tampoco teme decepcionar a los que pensaban en el mantenimiento de la legitimidad monárquica proponiendo a Alfonso, el hijo de Isabel II, a quien aristócratas y servidores isabelinos llamaban ya "Alfonso XII". Tenía una solución original para el Estado que pensaba imponer, a pesar del disgusto de los exaltados de uno y otro bando.

La Institución Libre de Enseñanza fue fundada en 1876 por un grupo de catedráticos (entre los que se encontraban Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate y Nicolás Salmerón), separados de la Universidad por defender la libertad de cátedra y negarse a ajustar sus enseñanzas a los dogmas oficiales en materia religiosa, política o moral.

Ello los obligó a proseguir su tarea educadora al margen de los centros universitarios del Estado, mediante la creación de un establecimiento educativo privado, cuyas primeras experiencias se orientaron hacia la enseñanza universitaria y, después, a la educación primaria y secundaria.
En el proyecto participaron Joaquín Costa, Augusto González de Linares, Hermenegildo Giner, Federico Rubio y otras personalidades comprometidas en la renovación educativa, cultural y social.
A partir de 1881 empezaron a formar parte del cuerpo docente de la Institución profesores formados en ella (Manuel Bartolomé Cossío, que sucederá a Giner al frente de la ILE, Ricardo Rubio, Pedro Blanco, Ángel do Rego, José Ontañón, Pedro Jiménez-Landi...), cuya labor afianzará el proyecto institucionista y garantizará su continuidad.
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Desde 1876 hasta la guerra civil de 1936, la ILE se convirtió en el centro de gravedad de toda una época de la cultura española y en cauce para la introducción en España de las más avanzadas teorías pedagógicas y científicas que se estaban desarrollando fuera de las fronteras españolas.




Antonio Cánovas del Castillo era presidente del Gobierno cuando fue asesinado por un anarquista y a él le deben los Borbones las restauración de su dinastía en España. Fue un político muy influyente y considerado como brillante por sus contemporáneos. Dirigente del partido conservador y fundador del régimen de la Restauración Borbónica. Fue el principal protagonista de la vida política del último tercio del siglo XIX .
A principios de 1895 estalló el movimiento separatista en Cuba que contaba con el apoyo de los Estados Unidos que querían dominar la zona antillana. En marzo cayó el gobierno de Sagasta y Cánovas tuvo que lidiar con una situación complicada y con varios frentes abiertos.
Mejor o peor Cánovas fue sorteando las dificultades. En 1897 se decretó la autonomía de Cuba con ciertas restricciones, aunque los separatistas seguían pidiendo la independencia.
En julio de 1897 Cánovas y su mujer estaban en el balneario de Santa Águeda en Guipúzcoa donde iba todos los años desde hacía casi treinta. Allí fue asesinado por el anarquista italiano Michele Angiolillo. Este se justificó alegando que vengaba la muerte de anarquistas españoles torturados en el castillo de Montjuich en un proceso relacionado con la represión de las prácticas terroristas en Barcelona durante los últimos años del siglo XIX.
Cánovas y su mujer iban al comedor a mediodía. Cánovas estaba haciendo un poco de tiempo mientras leía el periódico sentado en un banco. Angiolillo bajó de su cuarto en zapatillas para no hacer ruido. Se apoyó en la puerta de cristal y disparó sobre Cánovas alcanzándole con una bala en la cabeza, otra en la yugular y otra en la espalda. El cuarto tiro dio en el techo de la galería al haber agarrado un guardia civil al asesino.
El asesinato fue condenado por la prensa moderada internacional, salvo por los periódicos americanos que aprovecharon para exacerbar el problema cubano.
Angiolillo fue ajusticiado a garrote vil el 20 de  agosto de 1897.
El sistema implantado por Cánovas duró hasta el golpe de estado de Primo de Rivera en 1923, lo que pone de manifiesta su importancia política e influencia en la historia de España del siglo XIX.

Miguel de Unamuno y Jugo.

CUESTIONARIO

1. Averigua en qué año y lugar nació el escritor. Anota los detalles que conozcas sobre su entorno familiar.

Miguel de Unamuno y Jugo, nació en Bilbao el 29 de septiembre de 1864. Era el tercer hijo y primer varón, tras María Felisa (1861) y María Jesusa fallecida en 1863, del matrimonio entre el comerciante Félix María de Unamuno Larraza y su sobrina, Salomé Jugo Unamuno. Más tarde nacerán Félix, Susana y María Mercedes. En 1880 muere su abuela Benita, en verano iba a una casa de campo que tenía su abuela en Deusto.
Su padre, nacido en 1823, hijo de un confitero de Vergara, emigró joven a la ciudad mexicana de Tepic. A su regreso, en 1859, gracias al capital acumulado, solicitó licencia municipal para que su horno panadero de Achuri pudiera utilizar agua del manantial Uzcorta. En 1866, cuando contaba 43 años, pidió permiso para establecer un despacho de pan en los porches de la Plaza Vieja. Se presentó a las elecciones municipales celebradas tras la Gloriosa, saliendo elegido por el distrito de San Juan con 120 votos. El 1 de enero de 1869 juró su cargo de concejal en la sesión constitutiva del nuevo ayuntamiento.
A los pocos meses de nacer, los padres de Miguel cambian de domicilio y se instalan en el segundo piso derecha de la calle de la Cruz número 7. En los bajos se halla la chocolatería de sus tíos, que viven en el primer piso.
Muere su padre el 14 de julio de  1870, en el balneario de Urberuaga, en Marquina, «de enfermedad de tisis pulmonar», cuando Unamuno tenía solamente seis años, su madre volvió a casarse en 1847, esta vez con José Narbaiza.

2. De niño, Unamuno es testigo de una acción violenta en su propia ciudad. Averigua qué episodio la provocó y qué repercusiones tuvo en la producción literaria del autor.

Unamuno es testigo en 1873 del sitio y bombardeo de Bilbao por los carlistas. La experiencia del ataque a la ciudad se convertiría más tarde en materia literaria, publicando en 1897 Paz en la guerra.

3. Destacó por ser un buen estudiante. ¿Qué estudios universitarios cursó y en qué ciudad?

  • En  septiembre de 1880 se traslada a Madrid para estudiar en la Universidad Filosofía y Letras.
  • El 21 de junio de 1883, con 19 años, termina la carrera y realiza el examen de Grado de dicha licenciatura obteniendo la calificación de sobresaliente.
  • El 20 de junio de 1884, se doctora con la tesis: Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca. En ella anticipa su idea sobre el origen de los vascos, idea contraria a la que en los años venideros irá gestando el nacionalismo vasco, recién fundado por los hermanos Arana Goiri, que propugnará una raza vasca no contaminada por otras razas.

4. Durante unos años, fue un opositor sin suerte, pero su tenacidad le llevó a ganar su primera plaza de profesor en una universidad española. Sabrías decir qué plaza consiguió y en qué universidad.

En 1891 aprueba las oposiciones y obtiene una cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca.

5. Unamuno siempre se mostró muy preocupado por el devenir político de España. Nunca ocultó sus opiniones, muchas de las cuales le valieron duras represalias. Averigua qué circunstancias vivió el autor en estas fechas y qué consecuencias le acarrearon.


Año
Circunstancias
Consecuencias
1920
Edita el Cristo de Velázquez y Tres novelas ejemplares y un prólogo. Es elegido por sus compañeros decano de la Facultad de Filosofía y Letras.
Procesado y condenado  a dieciséis años de prisión por un artículo injurioso al rey. La sentencia no se cumplió.
1924
Sus constantes ataques al rey y al dictador Primo de Rivera hacen que sea deportado  a Fuerteventura en el mes de febrero. Consigue evadirse en un barco ignorando que el dictador ya le había indultado el 9 de julio.
Se autoexilia en París y pierde la cátedra. Hasta el año 1930, año en el que cae el régimen de Primo de Rivera.
1936 (12 de octubre)
Unamuno se arrepiente públicamente de su apoyo a la sublevación, en el paraninfo de la Universidad de Salamanca. Enfrentamiento con Millán Astray.
El 22 de octubre de 1936, Franco firma el decreto de destitución de Unamuno como rector.






6. La muerte vino a buscar al escritor a su Salamanca. ¿En qué fecha y circunstancias murió Unamuno?

Los últimos días de vida (de octubre a diciembre de 1936) los pasó bajo arresto domiciliario en su casa, en un estado, de resignada desolación, desesperación y soledad. Murió repentinamente, en su domicilio salmantino de la calle Bordadores, la tarde del 31 de diciembre de 1936, durante la visita que le hizo el falangista Bartolomé Aragón, antiguo alumno y profesor auxiliar de la Facultad de Derecho.A pesar de su virtual reclusión, en su funeral fue exaltado como un héroe falangista. A su muerte, Antonio Machado escribió:«Señalemos hoy que Unamuno ha muerto repentinamente, como el que muere en la guerra. ¿Contra quién? Quizá contra sí mismo».

7. Aunque Unamuno destacó por cultivar el ensayo, su producción literaria abarca otros géneros. Completa el siguiente cuadro siguiendo el ejemplo.


AÑO DE PUBLICACIÓN
TÍTULO
GÉNERO
1897
Paz en la guerra.
Novela.
1902
Amor y pedagogía.
Novela.
1905
Vida de Don Quijote y Sancho.
Ensayo.
1914
Niebla.
Novela (Nivola).
1921
La tía Tula.
Novela.
1895
En torno al casticismo.
Ensayo.
1913
Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos.
Ensayo.
1920
El Cristo de Velázquez.
Poesía.
1927
Romancero del destierro.
Poesía.
1924
Fedra.
Teatro.
1931
Sombras de sueño.
Teatro.



8. ¿Qué períodos de la historia de España vivió Unamuno? Haz un esquema.


PERIODO
AÑOS
Periodo liberal
1833-1868
Periodo revolucionario
1868-1874
Restauración
1874-1902
Fin de la Restauración: La monarquía borbónica
1902-1923
Dictadura de Primo de Rivera
1923-1930
La Segunda República
1931-1936
La Guerra Civil
1936-1939
Solo vivió de la Guerra Civil desde julio hasta Diciembre de 1936, que fue cuando murió.

9. Unamuno fue miembro destacado de la llamada Generación del 98. ¿Qué hecho histórico les da nombre? ¿Qué rasgos caracterizan a esta generación?

A partir del desastre colonial, la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, surge la conciencia de la pobreza, la miseria, la injusticia social, la desidia económica y política, y con ello la urgente necesidad de un cambio en la estructura del poder, pues la Restauración (el régimen vigente) no satisfacía a nadie. En este contexto aparece un grupo de escritores que serán conocidos como generación del 98: Miguel de Unamuno, Azorín, Pío Baroja, Ramón del Valle-Inclán y Antonio Machado.

HECHO HISTÓRICO QUE DA NOMBRE A LA GENERACIÓN DEL 98
En 1868, estalla la guerra en Cuba entre España y los separatistas, conflicto que no se resolverá hasta la década siguiente, cuando España reconozca una serie de concesiones a la autonomía cubana. El líder conservador Antonio Maura, presentó al parlamento de Madrid, en 1893, un amplio programa de reformas destinado a solucionar el problema cubano, pero no fue aceptado. El conflicto bélico se reanudará en 1895, y se extenderá hasta 1898, en que comenzarán a aplicarse una serie de medidas, aprobadas por el parlamento a finales de 1897 tendentes a garantizar una amplia autonomía a la isla. En este panorama político, el 19 de abril de 1898, los Estados Unidos, alegando la responsabilidad española en el hundimiento de su acorazado Maine en el puerto de Santiago, declaró la guerra a España. La marina americana, equipada con buques y armamento moderno, derrotó a los barcos españoles en Cavite, Filipinas, el 1 de mayo, y en Santiago de Cuba, el 3 de julio. El tratado de París, del 10 de diciembre de 1898, obligó a España a conceder la independencia a Cuba y a ceder Puerto Rico y las Filipinas a los Estados Unidos.
La derrota supuso un duro golpe para el país, no obstante, la pérdida de las posesiones coloniales fue acogida en España con bastante indiferencia. No hubo ninguna reacción pública violenta. España parecía paralizada. Sólo un grupo de intelectuales sintió la necesidad de enfrentarse a la derrota y a sus consecuencias nacionales, fueron los miembros de la denominada Generación del 98.

Características de la Generación del 98

  • Europeísmo y gusto por lo castizo:
    • En una primera propuesta hubo un intento de elevar España a la altura de Europa (europeizar España). Esto significaba abrirse a las corrientes modernas de pensamiento y vivir en un espacio amplio y sin fronteras.
    • El amor a España llevó a los noventayochistas a profundizar en el conocimiento de lo español.Ven la autenticidad de España en la Castilla medieval, libre, poderosa e invicta.
  • Sobriedad: los noventayochistas huyen de la grandilocuencia retórica y buscan la máxima claridad y llaneza. Su afán de expresividad les lleva a buscar términos poco frecuentes o arcaísmos.
  • Subjetivismo: la evolución del problema de España hacia posturas intimistas los lleva a la subjetividad y a una visión introspectiva de la realidad.
  • Idealización del paisaje: el paisaje castellano se convierte en el símbolo del alma española.
  • La preocupación por los problemas de España les hace subordinar la forma al contenido, por lo que recurren preferentemente al ensayo.
  • Reflexiones filosóficas: al producirse una interiorización de la crisis general del país, los noventayochistas reflexionan sobre el sentido de la vida, la religión, la existencia de Dios, el tiempo, etcétera.


LA GRAN PREGUNTA

10. Unamuno fue un escritor atormentado que sufrió el rechazo, por razones de ideología política, o dicho coloquialmente, por "cambiar de camisa" (expresión con la que en política se alude a la acción de defender ideas opuestas o distintas a las anteriormente defendidas). ¿Hasta qué punto es justificable que un intelectual cambie su postura ideológica?
Unamuno vivía en una constante contradicción con sus ideas, que le creaban una gran angustia, empezando por dudar de Dios, en algunos momentos de su vida y de la inmortalidad del alma.
Su descontento con la República, después de dos años como concejal, porque pensaba que no se estaba llevando a cabo nada de lo que haría cambiar a España le llevan a criticar duramente las decisiones del Gobierno, hasta tal punto llegó su descontento que tras la victoria del Frente Popular hizo un acercamiento a la Falange, ya que la única solución que veía para España era un nuevo cambio ideológico que calmara la situación. Por eso, no hay que sorprenderse que Miguel de Unamuno mostrara su apoyo a los rebeldes tras el levantamiento de Julio del 36.
Sería justificable esa actitud, desde el punto de vista de querer lo mejor para España siempre y cuando esa decisión hubiera sido estudiada y realmente hubiera supuesto una mejora. Pero un cambio de ideas tan radical no parece lógico, dentro del punto de vista de defender a unos u otros, las ideas de la República favorecian más a los españoles más necesitados, y eran más liberales y abiertos,  mientras que el Frente Popular tenía unas ideas más caciquistas, ayudando más a los ricos y aliandose con la iglesia conseguían dar un paso atrás en las libertades de los ciudadanos, y por supuesto no tenían puesta la mira en conseguir una España más progresista, todo lo contrario.
Por eso no entiendo ese cambio de chaqueta por parte de Unamuno, además él mismo había sufrido la represión, eso tendría que haberle servido para no estar nunca de parte  de los opresores, que además estaban en contra de la cultura y de los intelectuales, porque fácilmente podrían influir en el pueblo, esto Unamuno lo tenía que haber defendido hasta el final,  la libertad de expresión y de información.
Estos cambios radicales o súbitos de posición ideológica y partidaria, afectan a las lealtades personales, y muchas personas debieron de sentirse traicionadas por el escritor,  según mi opinión, se traicionó a él mismo, porque no se puede cambiar de opinión tan radicalmente, una persona que puede influir en el pueblo con su escritura debe ser más responsable y ayudar a los más débiles, no asociarse con quien quiere reprimir y acallar la voz de los ciudadanos, con violencia y escondiendo la verdad.
Por lo tanto para mi no es justificable y creo que Unamuno se equivocó.